Fomenta la innovación en el lugar de trabajo con estos consejos

Escrito por josé

Tiempo de lectura: 5 minutos

Si quieres que tus colaboradores innoven en el lugar de trabajo, debes facilitar todas las instancias para ello.

 

Así que hazte la siguiente pregunta: ¿tiene tu empresa lo que se necesita para que los trabajadores innoven?

 

Para innovar no basta sólo con tener una buena idea. Debes preparar el terreno para que ésta brote.

 

¿Cómo incentivar la innovación en una cultura de trabajo anticuada? O bien, ¿cómo convencer a colaboradores que llevan años haciendo lo mismo? Y todavía más importante, ¿cómo interesarlos en innovar?

 

Porque la innovación no fracasa por una falla tecnológica o porque la idea es mala. Fracasa porque las personas la dificultan o la evitan, ya que se sienten amenazadas por ella o no tienen una mentalidad innovadora.

 

A la vez, muchos de tus colaboradores están esperando el momento para compartir sus ideas. Sólo necesitan saber que serán recibidas. Así que dales el empujoncito que necesitan.

 

Toma nota de las siguientes buenas prácticas, ordenadas desde las más fáciles hasta las más complejas, para fomentar un ambiente de innovación sano y productivo en el lugar de trabajo:

 

1. Habilita una caja de ideas: Puedes ser una caja de cartón, un buzón de metal, o incluso un email corporativo especialmente creado para reunir ahí las ideas de tus trabajadores. Para que su uso sea más eficiente, asigna una persona a cargo de recibir la información, clasificarla y un protocolo que aclare qué se hará con estas ideas.

 

Por ejemplo, la empresa Amazon cuenta con una función en su software de gestión de personal interno que permite a los colaboradores enviar sus ideas; el mejor ejemplo de que la práctica funciona es el servicio de suscripción Amazon Prime, idea de un colaborador de la empresa quien vio en los costos de despacho una gran desventaja que había que resolver.

 

2. Renueva el espacio de trabajo: Innovar en el lugar de trabajo no requiere de grandes sumas de dinero o anuncios grandiosos. Necesita que el liderazgo y los colaboradores de la empresa remen hacia el mismo lado: idear nuevas formas para mejorar el negocio.

 

Sin embargo, a veces cosas tan simples como la decoración de la oficina, la poca luz o la distribución de los escritorios pueden “bloquear” a las personas. Así que la arquitectura del espacio de trabajo debe ayudar a que las ideas fluyan. Espacios abiertos, iluminación natural, lugares de relajo y encuentro, y todo tipo de diseño de interiores que facilite la creatividad es recomendable.

 

3. Ayuda a tus trabajadores a escapar: Revitaliza el asado o paseo de oficina. En vez de asociarlo a un evento de fin de año, haz que lo relacionen con la innovación. Motiva actividades extracurriculares como salidas por el día, reuniones de trabajo fuera de la oficina, o incluso una escapada de fin de semana con sentido, siempre planificado para que esté enfocado en innovación. Por ejemplo, destina una tarde para que el equipo trabaje en un ambiente externo agradable en algunas ideas para optimizar un proceso lento.

 

Promueve el intercambio y la colaboración entre equipos. Las ideas nacen solas, pero a veces necesitan más de una cabeza para surgir. Inspira a tus colaboradores para que busquen soluciones a problemas en equipo.

 

Para eso, cuéntales la historia del famoso Post-it; la idea de su inventor en la empresa 3M era crear un pegamento ultra resistente para la industria aeronáutica, pero el resultado fue una sustancia débil. Sin embargo, otro científico de otra área de la empresa le encontró un uso práctico cuando necesitó un marcapáginas que no se cayera y fuese fácil de mover para marcar las páginas de su libro de coro. Hoy, el Post-it es el producto comercial estrella de la compañía.

 

4. Recibe ideas buenas y malas: Recompensa los esfuerzos innovadores y celebra la creatividad de tus empleados con nombre y apellido. Desde dar felicitaciones en público hasta integrar la innovación como capacidad e iniciativa a través de la entrega de premios. En esta línea, también puedes hacer un reconocimiento más simbólico pero igual de gratificante: ponerle su nombre a la solución o novedad.

 

Igual de importante es que reconozcas el esfuerzo de innovar, independiente de si funciona o no la idea. Así lo hace Google con su premio anual a los fracasos que dejaron lecciones y conocimientos valiosos para la empresa y trabajadores.

 

Quién sabe, quizás alguna de estas ideas terminen formando parte de la colección del Museo de Fracasos, dedicado a aquellas invenciones que nunca vieron la luz o que simplemente nunca funcionaron.

 

5. Promueve la rotación de roles: La innovación surge fuera de la zona de confort de sus creadores. Así que permite a tus colaboradores que se pongan en los zapatos de otro para conocer su realidad, y así generar ideas pertinentes y adecuadas a la necesidad en cuestión.

 

También genera las instancias para que adopten el rol o carga de trabajo en otra área o equipo por un período determinado. Esto también les ayudará a comparar su realidad laboral.

 

6. Integra al equipo al ecosistema innovador: Hazlos participar en ferias, conferencias y congresos de innovación. Mientras más roce tengan con la comunidad de innovadores, tus trabajadores estarán más informados sobre los pros y contras de innovar, las experiencias de éxito y fracasos, y las buenas y malas prácticas.

 

7. Cultiva líderes de cambio: Debes reclutar y embarcar tanto a los miembros del área de Recursos Humanos a cargo del desarrollo organizacional como aquellos trabajadores innovadores que cumplen roles de liderazgo o influyen en sus pares. Mientras más rostros positivos estén asociados a este cambio de mentalidad, mejor.

 

8. Introduce la innovación formalmente: Debes asegurar que sea vista como una iniciativa secundaria a la productividad u operación del negocio. Más bien, es la nueva realidad de la empresa lograr los objetivos corporativos a través de innovación. Por ende, el discurso y la práctica deben ir alineadas.

 

Para ello, debes convencer a tus trabajadores de que la innovación no es exclusiva de científicos locos, estudiantes de universidades prestigiosas o genios de la tecnología. Toda persona puede originar una buena idea que se traduzca en una solución y un cambio; si pone su mente en ello.

 

Sin embargo, esta última es la práctica más compleja de todas. Por ende, necesitas hacer un trabajo riguroso desde la base, partiendo por el hecho de explicarles que sus experiencias y capacidades los hacen únicos, por lo que sus puntos de vista e ideas también lo son.

 

Sólo una vez que entienden que son capaces de innovar podrás explicarles cómo la innovación tiene el potencial de mejorar su calidad de vida laboral y personal.

 

Conclusión

 

Todas estas buenas prácticas, desde la más sencilla hasta la más compleja, tendrán un impacto directo en la cultura organizacional de tu empresa.

 

Como bien dice su nombre, innovar conlleva desarrollar un cambio, e introduce nuevos conceptos y perspectivas a una estructura ya establecida de trabajo, procesos operativos instalados, y percepciones enraizadas que tienen los trabajadores sobre la empresa.

 

El rechazo o cuestionamiento es normal al comienzo del proceso. También es esperable. Por ende, tu estrategia de innovación debe incluir herramientas de gestión del cambio.

 

Y ten presente que sembrar la semilla de la innovación en tu lugar de trabajo es una tarea lenta y meticulosa. Tener una buena idea no es innovar. Tampoco esperes resultados de un día para otro, ni milagros.

 

 Webinar Innovación


Déjanos un comentario


Posts más recientes

Subscríbete a nuestro blog