Revolución industrial 4.0, el impacto de la automatización del trabajo

Escrito por josé

Tiempo de lectura: 4 minutos

La primera revolución industrial tuvo lugar en el siglo XVIII. Fue probablemente la revolución que más ha cambiado al mundo positivamente, ya que sin ella no tendríamos los avances tecnológicos con los que contamos en la actualidad.

 

Y aunque sus ventajas fueron ( y siguen siendo) muchas, también trajo consecuencias, resultando la más importante el impacto que generó en el estilo de vida de las personas de la época. Esto debido a que gracias a la nueva maquinaria, el trabajo manual dejó de ser vital para algunos sectores, dejando a muchos trabajadores sin sueldo a fin de mes.

¿Por qué estamos hablando de historia? Porque hoy estamos viviendo lo que se conoce como la cuarta revolución industrial, lo que tiene a muchos bajo la incertidumbre de perder su trabajo producto de los avances de inteligencia artificial (AI) y la automatización del trabajo.


“La revolución 4.0” consiste en la incorporación de nuevas tecnologías en la industria, como lainteligencia artificial o la automatización de diferentes labores, lo que trae consigo preguntas tales como: ¿Serán las funciones humanas en el trabajo sustituidas por máquinas? O ¿Esta nueva revolución generará nuevos empleos y eliminará otros ya existentes, o serán complementarios?

 

Los avances tecnológicos han posicionado al mundo entero en la cúspide de la era de la automatización.

 

Llegamos a ese momento que sólo podíamos ver o imaginar en películas futuristas, donde los robots y máquinas tienen casi las mismas capacidades físicas que es ser humano, incluso con habilidades cognitivas que en el pasado se consideraban muy difíciles de lograr, tales como el juicio, sentimientos o incluso manejar, y en algunas oportunidades haciendo el trabajo mejor ( y más barato) que las personas.

 

Sí, estamos en el futuro y la automatización viene a cambiar la rutina de todos, desde un minero o pescador hasta un diseñador o CEO.

 

La automatización del trabajo puede ser muy útil para las empresas, ayudándolas a mejorar su funcionamiento reduciendo errores internos y optimizando la rapidez y calidad del trabajo. En algunos casos, incluso podría lograr resultados que a un humano le serían imposibles.

 

Además, al igual como pasó en antiguas revoluciones industriales y tecnológicas, puede darle un empuje importante a la economía mundial.

 

¿Cuáles son las actividades más propensas a ser automatizadas?

 

La automatización del trabajo no significa que absolutamente todo será gobernado por máquinas y robots. Los trabajos están siendo complementados con tecnología desde hace años, un ejemplo claro son los banqueros y cajeros automáticos, donde estos últimos llegaron a complementar y agilizar el trabajo de las personas en un banco.

 

¿A qué nos referimos con esto? La inteligencia artificial es más probable que afecte a ciertas actividades individuales, no a ocupaciones completas. Las máquinas vienen como un complemento al trabajo.

 

Según un estudio realizado por McKinsey, menos de un 5% de los trabajos son potenciales candidatos a la automatización completa, pero casi todas tienen componentes o actividades particulares que pueden pueden ser realizadas por inteligencia artificial.

 

Ahora, ¿qué trabajos corren más riesgo de “pasar a las manos de la tecnología”?

 

Las máquinas son capaces de hacer a la perfección varias de las actividades que las personas han estado realizando a lo largo de la vida. Incluso se pueden considerar fundamentales para la realización de algunas tareas más complejas y peligrosas, ya que reducen los riesgos y accidentes ligados a estos trabajos.

 

Pueden escanear remedios y maquillaje en una farmacéutica, pueden construir camiones o grúas, incluso pueden ayudarte a encontrar tu auto perdido en el estacionamiento del mall.

 

Según McKinsey, para el 2030 serán capaces de reemplazar cerca de 375 millones de empleados alrededor del mundo, siendo los trabajos más riesgosos aquellos que son tareas repetitivas o la recolección y clasificación de datos, con un 78% de probabilidades de ser automatizados.

 

¿Algunos ejemplos? carpinteros, oficiales que trabajan en la cárcel, quienes se encuentren en el área de la construcción (pintura, trabajo con cemento) cocineros (sobre todo de comida rápida), meseros y bartenders, conductores de transporte ( un ejemplo es la nueva línea 6 del metro de Santiago, donde no hay ni quien conduce el tren o quien venda boletos).

 

Por otro lado, quienes trabajen como psicólogo, escritores, cuidadores, artistas o que se relacionen directamente con la empatía humana o la creatividad pueden quedarse tranquilos, así también aquellos que realicen trabajos físicos difíciles de predecir, como el adiestramiento de animales o el trabajo forestal, donde solo un 25% tiene un potencial de convertirse en trabajo realizado por máquinas.

 

Conclusión

 

La inteligencia artificial es capaz de hacer algunas tareas incluso mejor que los humanos. ¿Sabías que un estudio de la Universidad de Standford descubrió una máquina que puede diagnosticar más rápido la neumonía que un médico especializado?

 

De esta manera, el algoritmo detecta la enfermedad y el doctor realiza el tratamiento. Trabajo en equipo y que puede, sin duda, mejorar la calidad de vida de las generaciones del futuro.

 

La automatización del trabajo es algo que no podemos frenar, y debemos dejar de temerle. Las máquinas no vienen a robarnos el trabajo, sino que a ayudarnos a hacerlo mejor, a complementarlo. Empecemos a ver la tecnología como una mano amiga con la que podemos trabajar codo a codo.

 

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