Cómo proteger a tu bolsillo y a tu negocio de un fraude digital

Escrito por josé

Tiempo de lectura: 3 minutos

Probablemente, para hacer que tu negocio funcione debes comprar productos por internet. Asimismo, es posible que vendas a través de este mismo medio.

Por eso, es fundamental que conozcas las amenazas que existen en la red que te afectan tanto como empresa como usuario. En este blog te explicamos algunos de los riesgos a los que están sometidas tus transacciones y cómo protegerte de los fraudes online.

La transformación digital está cambiando a las empresas de todos los rubros e industrias, sin importar el tamaño. Bien utilizada, la tecnología es una aliada para fortalecer la productividad y el crecimiento de un negocio. Sin embargo, esta también supone una amenaza.

En internet, los riesgos acechan constantemente. De hecho, el informe "Civilidad, Seguridad e Interacción Online" de Microsoft demostró que 73% de los chilenos que usa internet dice haber sufrido algún riesgo virtual en 2017. Entre ellos encontramos las estafas y los fraudes, que suelen tener importantes consecuencias económicas

¿Cuáles son los fraudes online más comunes?

Lo más importante es estar al tanto de los tipos de estafa online y autoprotegerse, afirma el portal de educación financiera "Con Letra Grande". Para eso es fundamental conocer cuáles son los más frecuentes. Tres se destacan de sobre manera:

Phishing:

Este fraude se produce a través de la usurpación de contraseñas, datos personales o números de las tarjetas de crédito. Es un robo sutil, porque los ciberdelincuentes consiguen esa información a través de falsos emails o SMS que te llevan a una página web engañosa.

Lo preocupante es que estos sitios web son tan parecidos a los verdaderos que muchas veces son imposibles de detectar a simple vista del usuario.

Lo principal es que tengas claro que ningún banco en Chile llama o envía correos electrónicos solicitando tus claves. Si tienes dudas, lo más fácil es que te contactes con tu banco para comprobar si el mensaje que recibiste es verdadero.

Malware:

Son virus que afectan el rendimiento de tus dispositivos. Su objetivo es conseguir tus contraseñas. Por lo general, ingresan a tu computador a través de las descargas de películas, o contenidos desde sitios de dudosa seguridad.

Te recomendamos desconfiar de aquellas ofertas demasiado buenas para ser verdad y evitar descargar material de páginas en las que no aparezca el candado de seguridad sobre la barra de url (donde está el link de la página).

Scareware:

El modus operandis de este tipo de cibercrimen es la aparición de pop ups que invitan insistentemente a descargar una actualización de antivirus. La verdad es que es un software malicioso que tratará de llevarte a sitios infectados de malwares.

El objetivo es que termines pagando para limpiar tu computador -con un antivirus falso- y así reveles tus datos.

Ventas informales:

Si tu negocio no tiene un sistema de pago lo suficientemente seguro, puede verse afectado por un tipo de estafa que es muy versátil y que resulta en depósitos falsos, robo de información, etc.

Un ejemplo de ello es el caso de un joven fue estafado en una compra que hizo a través de la reconocida plataforma de ecommerce Yapo. Después de hacer la transferencia, simplemente no recibió el producto. Cuando reclamó se responsabilizó a una tercera persona, que su vez también fue estafada.

El sitio de reclamos Funas.cl es un buen punto de consulta sobre este tipo de situaciones. Según explica este portal, los estafadores por lo general tienen acceso a la clave del banco de una persona, pero no a los otros sistemas de seguridad, (como las tarjetas de clave o digipass).

En esos casos, suelen hacer movimientos entre las mismas cuentas de esta persona para que, si revisa su cuenta, efectivamente aparezca un abono de dinero. Por lo general, este monto es superior, por lo que el estafador pide hacer devolución del dinero extra. Ahí se produce el robo.

Para evitar este tipo de engaños, te recomendamos siempre contar con mecanismos bancarios seguros que te entreguen confianza tanto a ti como a tu comprador.

Conclusión

Como usuario, una medida muy simple para evitar fraudes online es que revises constantemente el estado y los movimientos que hay en tu cuenta corriente y tarjeta de crédito.

Si lo haces con regularidad, te darás cuenta rápidamente si hay un cobro sospechoso. Asimismo, si hiciste una compra que parece no ser segura, te recomendamos contactar a tu banco para que te indiquen los pasos a seguir.

Y si tu negocio hace venta online, asegúrate de incorporar los mecanismos de seguridad que acrediten que la compra en tu página web es segura. Esto le dará mayor confianza a tus compradores y te ahorrará dolores de cabeza.

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Para más información puedes ver La guía definitiva para que tu pyme pegue un salto digital


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