Conoce las alternativas privadas de financiamiento para Pymes en Chile

Escrito por josé

Tiempo de lectura: 8 minutos

Lograr que la empresa salga de su período de incubación y crezca es el sueño de todo emprendedor. Sin embargo, también puede ser un dolor de cabeza.

Porque al igual que dar vida a una idea de negocios, se necesita dinero para crecer.

 

En Chile hay diversos mecanismos privados de financiamiento que proveen de fondos a negocios que recién comienzan o necesitan dar el siguiente paso.

 

Según explica la asociación gremial de empresas chilenas Sofofa, las alternativas accesibles para Pymes se dividen en:

 

  • Internas
  • Externas

 

Las alternativas internas son:

 

Aumento de capital no bursátil: consiste en la venta de una participación o porcentaje del negocio directamente a un socio financista. A diferencia del proceso en bolsa, éste puede ser directo entre la empresa y el inversionista, sin necesidad de tener un ente intermediario (banco o corredor).

 

Esta modalidad de financiamiento interna valoriza la empresa, mejora la relación deuda/patrimonio, y diversifica el riesgo de los accionistas o socios originales (depende de la estructura de la empresa).

 

Sin embargo, su principal desventaja es que el socio o socios iniciales pierden parte del control del negocio, y aumenta la presión para que la empresa produzca y rinda las ganancias comprometidas al nuevo inversionista.

 

Retener dividendos: es una alternativa en caso de que el pacto de accionistas o acuerdo entre los socios del negocio incluya la distribución de dividendos después de un período de tiempo (trimestre, semestre o año). Si la empresa se ve necesitada de fondos, los socios pueden acordar (en un escrito notarial) retener esos dividendos hasta que la situación financiera de la empresa mejore.

 

En tanto, las alternativas externas son:

 

CRÉDITOS BANCARIOS

 

Un crédito o préstamo es el intercambio de una cantidad monetaria, bien o servicio en el presente, que será devuelta en un futuro próximo junto a intereses adquiridos en un plazo convenido entre el prestador y el deudor (devengados).

 

Los tipos de crédito que puedes solicitar como persona son: de consumo, hipotecario y automotriz. En el caso de una empresa, el préstamo es comercial (también conocido como empresarial).

 

Tanto un crédito personal como uno comercial implican que la carga financiera se adhiere a la personalidad jurídica del deudor, sea persona o empresa. Por ende, se asocia a su historial financiero y a su patrimonio.

 

En Chile, las entidades financieras que ofrecen créditos comerciales que están reguladas por la ley son:

 

  • Bancos
  • Cooperativas

 

¿Para qué sirve un crédito comercial?

 

Por lo general, los negocios solicitan un préstamo empresarial para financiar la compra de un activo productivo, obtener capital de trabajo, o bien pagar otra deuda.

 

A diferencia de un préstamo personal, la evaluación de riesgo, plazos, precios y montos, y capacidad de pago de un préstamo empresarial están configurados para ese fin, por ende no es recomendable utilizarlo para fines personales.

 

Es así como la institución financiera determina estas variables considerando la contabilidad e ingresos del negocio, las proyecciones de ganancias, y toda información que permita prever la capacidad de pago que tenga el negocio para saldar su deuda original, más intereses.

 

Entre las ventajas de obtener un crédito empresarial está su importancia para el historial financiero del negocio y el voto de confianza que recibe de parte de un banco. No obstante, entre sus desventajas está que requieren de garantías que a veces la Pyme no tiene o bien cualquier retraso puede limitar el uso de otras alternativas de financiamiento bancarias.

 

FACTORING

 

Una alternativa de financiamiento en el mercado tradicional de gran relevancia es el factoring.

 

Este mecanismo consiste en que un negocio “vende” sus facturas o cuentas por cobrar a una empresa financiera especializada en factorización electrónica, también conocida como empresa de factoring o factor.

 

Por lo general el factoring es utilizado por compañías para adelantar sus cuentas por cobrar y obtener nueva liquidez para financiar pasivos o proyectos.

 

Entre sus ventajas están:

 

  • El trámite es más rápido que la solicitud de un crédito.
  • El negocio vende un activo financiero que es reconocido ante la ley (factura).
  • El dinero no aparece como deuda en el sistema financiero.
  • La operación no paga impuestos de timbres y estampillas.
  • Disminuye la evasión tributaria.

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En Chile, hay empresas de factoring tanto bancarias como no bancarias y dos grandes asociaciones gremiales del sector que las agrupan: la Asociación Chilena de Factoring (ACHEF), que comprende las bancarias, y las Empresas de Factoring Chile (AG) de las privadas. La principal diferencia entre ambas es el tipo de institución financiera que las respalda.

 

Por lo general son las Pymes y los emprendimientos los que más acuden a esta alternativa para financiar deudas, desorden en el balance contable o cuentas por cobrar, principalmente porque:

 

  • Necesitan liquidez.
  • Clientes no pagan.
  • Deben liberar recursos.
  • Quieren externalizar la cobranza

 

Ahora bien, el factoring es una solución útil siempre y cuando la empresa que necesita los recursos evite las siguientes malas prácticas:

 

  • Endeudarse más allá de su capacidad de pago.
  • Acumular cuentas impagas.
  • Tener documentación incompleta.
  • Esperar hasta el último minuto.

 

Igualmente, como toda alternativa de financiamiento, entre sus desventajas está que su abuso puede copar las líneas de financiamiento del negocio.

 

Infórmate más sobre esta alternativa de financiamiento en este Especial sobre Leasing y Factoring publicado por El Mercurio de Valparaíso.

 

LEASING

 

En el caso del leasing financiero ocurre el arrendamiento de un bien de capital o activo productivo por un período de tiempo determinado entre una empresa y una compañía de leasing.

 

Al igual que en el factoring, en Chile existen tanto empresas bancarias como no bancarias que ofrecen el servicio de leasing.

 

Durante la operación, el cliente (arrendatario) paga una renta o arriendo a la compañía de leasing, y a cambio tiene derecho a usar el bien. Una vez que termina el período de arriendo, la Pyme puede renovar el contrato de leasing o devolver el activo.

 

Existen dos tipos de leasing:

 

  1. Leasing tradicional: una Pyme arrienda un bien cualquiera.
  2. Lease back: la Pyme funciona como proveedor del bien o activo y a la vez su arrendatario. El contrato es por periodo de tiempo, y vuelve a adquirirlo una vez que finaliza el contrato de leasing.

 

Por lo general, cuando el negocio necesita fondos y cuenta con bienes de capital o activos fijos en buen estado y de valor que requiere de vuelta, acude al lease back.

 

Los bienes de capital que pueden ser objeto de leasing son:

 

  • Bienes muebles (vehículos, maquinaria, equipamiento)
  • Bienes inmuebles (viviendas, oficinas, terrenos)

 

Entre sus principales beneficios están:

 

  • El arriendo no paga impuesto de timbres y estampillas.
  • La renta mensual se deduce como gasto, por ende, disminuye la base tributable.
  • Los bienes están asegurados durante todo el contrato.
  • Ofrece acceso a una variedad de bienes de capital de calidad.

 

No obstante, sus principales desventajas son que el negocio proveedor del bien o activo pierde control sobre éste, y un retraso reiterado en la renta pone en riesgo la continuidad del contrato.

 

CROWDFUNDING

 

Es un tipo de financiamiento participativo en el cual personas y empresas presentan proyectos y propuestas para recibir financiamiento del público, a través de plataformas digitales.

 

Estas plataformas de financiamiento participativo (PFP) conectan de manera directa a personas o negocios que requieren financiamiento, ya sea con fines sociales o comerciales, con financistas que desean invertir su dinero y obtener rentabilidad.

 

Por su enfoque digital y social, se le cataloga como una herramienta dentro de lo que hoy se denomina la economía colaborativa, que consiste en el intercambio o arriendo de productos y/o servicios mediante plataformas tecnológicas. (LINK A BLOG GIG ECONOMY).

 

Actualmente, en el país funcionan los cuatro tipos de crowdfunding según la naturaleza de la transacción más conocidos:

 

  1. Donaciones: el aporte de recursos es para fines filantrópicos y benéficos.
  2. Recompensas: el aporte no es monetario, sino regalos, experiencias o servicios.
  3. Préstamos: es un crédito que el financista otorga con una tasa de interés predefinida y a un plazo determinado.
  4. Aporte de capital: a cambio de su aporte monetario, el financista recibe utilidades del proyecto, ya sea a través de royalties (ganancias) o acciones (se hace socio del proyecto).

 

Las modalidades de Préstamos y Aporte de Capital son las más demandadas, ya que funcionan de forma similar a los instrumentos financieros ofrecidos en el mercado de capitales formal. Por lo mismo, son usadas para complementar o sustituir fuentes de financiamiento tradicionales, explica el Banco Central en su informe El Crowdfunding en Chile.

 

Las principales plataformas de crowdfunding alojadas bajo la Asociación Chilena de Financiamiento Colaborativo son:

 

 

Este mecanismo de financiamiento es un modelo de negocios que tiene mucho espacio para crecer; en Chile levantó cerca de US$116 millones en 2016, concentrados principalmente en préstamos a empresas (96% de los montos y 85% de los proyectos), según las últimas cifras de la institución.

 

No obstante, al ser un negocio todavía en desarrollo, no existe un marco regulatorio específico para su uso en Chile. Esto todavía genera incertidumbre respecto a sus operaciones y es un desafío pendiente.

 

CAPITAL DE RIESGO

 

Es un tipo de financiamiento privado mediante el cual socios financistas, individuales o empresas tanto privadas como consorcios ligados a instituciones públicas, se especializan en financiar ideas de negocios en etapas tempranas o compañías ya formadas que buscan crecer o consolidarse.

 

Normalmente, las entidades que otorgan estos fondos se dividen en:

 

Incubadoras: buscan impulsar una innovación en una empresa ya formada, para eventualmente convertirla en un negocio aparte. Además de recursos, provee asesoría y apoyo logístico.

 

Aceleradora: ofrecen recursos durante un tiempo limitado para sacar adelante un emprendimiento. Facilitan recursos, logística y proveen contactos con potenciales clientes.

 

Fondo de inversión: es una empresa independiente que busca financiar emprendimientos o negocios formados a cambio de una participación en su desarrollo y en las potenciales ganancias.

 

Inversionista ángel: es una persona que, al igual que el fondo de inversión, busca participar en el desarrollo y ganancias de un negocio, aportando capital inicial o para su crecimiento. Puede funcionar tanto a través de las estructuras del fondo, incubadoras o aceleradora, o bien de forma individual.

 

Por ejemplo, tanto la agencia de fomento al desarrollo Corfo como la entidad público-privada Fundación Chile, tienen aceleradoras e incubadoras. En tanto, uno de los fondos de inversión más importantes en el país es Endeavor Chile Catalyst.

 

Entre los beneficios de recibir capital de riesgo es que el emprendedor o dueño de la Pyme se relaciona y llega a términos de acuerdo con sus financistas de forma directa. No obstante, entre sus desventajas es que la presión es mayor para rendir las ganancias comprometidas, así como mayor intervención en cómo el negocio se gestiona.

 

Conclusión

 

Son varias las alternativas de financiamiento que tienen las Pymes en Chile. Pero sea cual sea el origen de estos fondos, no es garantía del éxito del negocio.

 

El uso eficiente y organizado de estos recursos permitirá al negocio salir de su etapa de incubación o crecer, según sea el objetivo. Una contabilidad fidedigna y proyectos de inversión acordes a la realidad financiera de la empresa también contribuirán a este desempeño.

 

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