4 desafíos que surgen en el manejo de equipos y cómo superarlos

Escrito por josé

Tiempo de lectura: 6 minutos

Las relaciones interpersonales dentro de un equipo de trabajo generan las condiciones para trabajar en un ambiente respetuoso, de confianza y compañerismo.

Por lo mismo, si eres CEO o líder de un grupo de colaboradores, debes tener en cuenta que uno de tus principales objetivos es motivar a los demás a realizar sus objetivos y cumplir las metas.

En este blog hablaremos de líderes y no de jefes, porque el liderazgo establece un ejemplo que todos los integrantes de un equipo pueden seguir.

 

Una investigación de Blanchard citó en un estudio que el 45% de los empleados dicen que “la falta de confianza en los dirigentes de la empresa es la principal barrera para el desempeño laboral”.

 

En base a lo anterior, es importante entender que un profesional satisfecho no necesariamente está comprometido. Por lo mismo, el rol del líder es clave para el buen desempeño de los integrantes del equipo, ya que si existe una buena relación dentro del equipo, y sobre todo con el líder, existirá un mejor compromiso y mayor satisfacción laboral.

 

¿Cómo enfrentar la falta de compromiso en mi equipo de trabajo?

 

En todos los equipos de trabajo surgen desafíos que es necesario enfrentar para lograr un ambiente armonioso y que permita lograr las metas a nivel personal y empresarial.

 

Es importante desarrollar adecuadamente estos desafíos, porque influirá en el compromiso, motivación y satisfacción de cada miembro, contribuyendo a alcanzar o fracasar en el alcance de los objetivos propuestos desde un principio.

 

Pero llevar a un equipo de trabajo es una tarea compleja. Por lo mismo, te presentamos los principales 4 desafíos que surgen en el manejo de equipos y cómo superarlos.

 

1.- Líderes distantes y poco dispuestos a ayudar: como líder de equipo, es muy importante generar un ambiente de trabajo grato para que cada colaborador pueda expresarse libremente, dando a conocer sus inquietudes para avanzar en pos de una mejora continua.

 

Cuando un jefe o líder es visto como una persona dura y fría, los colaboradores no responden bien y esto termina generando problemas de confianza y desempeño.

 

Por esta razón el desarrollo de habilidades blandas es un factor invaluable en los equipos de trabajo.

 

Una forma sencilla de desarrollarlas es participar activamente de las conversaciones donde se pueda preguntar a otras personas sobre sus ideas, sus pensamientos o cómo ha estado su día. Es importante ser sensible y empático con lo que pueda estar ocurriendo con los demás y tener conversaciones cara a cara.

 

Recordemos que una de las mayores dificultades a las que se enfrentan los ejecutivos y profesionales es romper los paradigmas, salir de la zona de confort y del concepto de “jefe” para iniciarse en el de “líder”. Aquí surge la importancia de contar con personas que manejen habilidades blandas.

 

2.-Desmotivación laboral y alta tasa de rotación: como líder, de seguro te has preguntado cómo motivar a tu gente y mantenerla así a través de los años, apoyándolos en sus roles para que hagan un buen trabajo.

 

Intenta entablar una conversación grupal o individual con los miembros de tu equipo donde plantees qué es lo que realmente necesitan para sentirse más motivados y trabajar mejor.

 

Ayúdalos en lo que más puedas, simplificando tareas cotidianas, como por ejemplo dar más tiempo a las colaboradoras que tienen hijos pequeños, instancias para entablar relaciones interpersonales dentro de la empresa, o algún beneficio a quienes están de cumpleaños, por ejemplo.

 

El objetivo de este ejercicio es aumentar sentimientos positivos en el trabajo y generar “buena voluntad” en los colaboradores hacia la empresa, su rol y las tareas cotidianas que éste involucra.

 

 

 

3-Confusiones del rol dentro del equipo: al formar un equipo de trabajo pasamos por una primera etapa de exploración, donde los miembros se preguntan qué se espera de cada uno de ellos.

 

En esta etapa, hay mucha ansiedad y expectativas por el solo hecho de estar implicados un un nuevo proyecto, por lo que también surge la inseguridad y la confusión de los roles de trabajo.

 

Esta confusión de roles surge básicamente por la diferencia que existe entre trabajar como un trabajador individual y trabajar como parte de un equipo.

 

Cuando se trabaja en conjunto, habitualmente las responsabilidades se comparten con otros miembros, por lo que es muy importante establecer desde un principio los roles de cada uno, para que de este modo no se generen conflictos ni malos entendidos.


Tener responsabilidades compartidas puede ser un poco difícil de llevar si nunca antes se ha trabajado en equipo. Por lo tanto, cuando el líder asigne una tarea, es importante pedir que se aclare desde un comienzo cuáles son las responsabilidades de cada uno.

 

4.- No compartir información: un problema habitual que genera discordia dentro de los equipos de trabajo, es la mala disposición al momento de compartir conocimientos o información.

 

Todos los miembros del equipo deben tener claro que aportar con su creatividad y conocimientos para lograr las metas a nivel de empresa es esencial.

 

Los equipos efectivos comparten sus ideas  y dan a conocer sus puntos de vista siempre en pos de una mejora continua y para fomentar el conocimiento mutuo.

 

Una buena técnica para dar a conocer los puntos de vista de algún proyecto, es sentarse a conversar en grupo con toda franqueza sobre el propósito determinado y, por supuesto, con el líder presente.

 

Así, los miembros que aporten ideas claras y conocimientos serán reconocidos por los líderes como personas proactivas e interesadas en el crecimiento del equipo.

 

Si eres más introvertido para hablar en público, otra buena práctica para expresar tus ideas y conocimientos libremente es enviando un email al equipo completo con tus ideas y aportes.

 

Tener reuniones de 15 minutos todas las mañanas donde cada miembro del equipo pueda dar a conocer sus puntos de vista, tareas diarias, las realizadas y las pendientes, puede ser otra excelente técnica para mantener una buena comunicación y una correcta asignación de roles.

 

Conclusión

 

Lograr un equipo unido y proactivo es posible participando en debates constructivos sobre cómo atender mejor las necesidades de sus miembros y de los clientes. Además de compartir información a nivel grupal, coordinar el trabajo y asignar bien los roles, apoyándose mutuamente y revisando el desempeño constantemente para lograr mejoras continuas.

 

Si pones en práctica estos consejos, podrás enfrentar y superar con más facilidad los desafíos que surgen en el manejo de tu equipo.

 

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