3 claves para encontrar un inversionista sin comprometer tu negocio

Escrito por josé

Tiempo de lectura: 4 minutos

Trabajar con un inversionista es contraer un compromiso del que no es tan fácil divorciarse.


La tarea de conseguir un inversionista para una empresa, es probablemente la decisión más importante que un emprendedor puede tomar. Requiere de mucho análisis, ya que de eso dependerá, en gran medida, la prosperidad y éxito del negocio.

 

Revisemos a continuación, 3 factores claves que debes considerar antes de elegir un inversionista para tu negocio.

 

1. La química por sobre el dinero: elegir un inversor solo por el dinero que pueda aportar en el negocio, puede ser un gran error. Es importante entender que se está eligiendo un socio con el que se tendrá contacto de manera frecuente. Es una nueva relación que se está formando.

 

La clave está en que el dueño del negocio entienda que va a pasar un tiempo significativo con esta persona, por lo que debe existir un nivel de conexión y respeto mutuo.

 

Un buen ejercicio para comprobar si efectivamente hay buena química con el posible inversor, es hacer la prueba del aeropuerto: imagina que hubo una tormenta eléctrica y te quedas atrapado en el aeropuerto con esta persona. ¿Tendrías paciencia? ¿No aguantarías su presencia y evitarías estar cerca de él? ¿Tu comportamiento sería más bien neutral, o te pondrías feliz de pasar un inesperado tiempo de calidad?

 

Responder a estas preguntas hipotéticas es un buen ejercicio sociológico para comprobar si existe una buena conexión con el posible inversor, independiente de la cantidad de dinero que posea.

 

2.-Busca inversores calificados: es común que al iniciar un negocio, se tome la decisión de financiarlo con un familiar o amigo cercano. Puede parecer un método sencillo porque hay confianza y se conoce bien a la persona, pero al mismo tiempo, puede traer problemas futuros.

 

Generalmente, los beneficios no son tan grandes, ya que se pueden generar pérdidas monetarias, herir sentimientos, provocar peleas familiares y romper amistades para siempre.

 

Aquí nace la importancia de hacer una buena investigación de mercado para dar con inversores privados, calificados y de empresas serias para asegurar que el negocio sea viable.

 

Trabajar con uno o varios inversionistas calificados, permitirá que te puedas enfocar en hacer el trabajo pesado para sacar adelante tu proyecto. Además, así sabrás si efectivamente hay mercado potencial para tu idea de negocio.

 

3.- Ser claro con las cifras: en tu presentación para conseguir financiación, debes demostrar al futuro inversor que los riesgos existen, pero que están bajo control y que tienes planes para cada riesgo.

 

Los inversores son experimentados. Ellos saben lo que están buscando y no tienen tiempo que perder con esperanzas o intuiciones.

 

Por lo mismo, si no sabes lo que estás buscando o si muestras tu proyecto de una forma poco sólida y que no inspira confianza, se cerrarán las puertas y tu candidato a inversionista se retirará.

 

Si conoces los factores de un acuerdo ganador, puedes adaptar tu presentación para tratar todos los elementos claves y así lograr que él o los posibles inversionistas deseen trabajar contigo.

 

¿Cuál es la postura general de un inversionista?

 

La reducción de riesgos y obtener un saludable retorno de la inversión, son dos factores que todo inversionista espera recibir.

 

Un inversionista prioriza un retorno beneficioso. El pensamiento predominante es: si te doy cierta cantidad de dinero, entonces, ¿cuánto obtendré como retorno y en cuánto tiempo?

 

Si puedes demostrar a un potencial inversionista que tienes total control sobre el proyecto en sí, el rol de tus socios, el financiamiento y la gestión de tu negocio, concretar el financiamiento no será un problema.

 

Te damos a continuación un listado de preguntas claves que debes analizar antes de presentar tu propuesta de negocio a un posible inversionista:

 

-¿Cuál es el proyecto para el cual el inversionista proporcionará capital?

 

-Si es para tu negocio personal, ¿cuál es exactamente tu negocio?

 

-¿Qué hace que tu negocio sea único y diferente de los otros que hay en el mercado?

 

-¿Cuál es la ventaja que tiene tu negocio para construir confianza?

 

-¿Qué lo hará exitoso?

 

-¿Quiénes son los socios clave detrás de tu proyecto?

 

-¿Qué experiencia tienen los socios?

 

-¿Cuál es su historial?

 

-¿Cuánto tardarás en recuperar la inversión inicial?

 

-¿Cuál es el retorno actual de tu dinero?

 

-¿Es atractiva la estructura financiera para un inversionista?

 

Es importante que siempre reflejes números reales o proyecciones, si se trata de un negocio nuevo. En el caso que se trate de un emprendimiento que recién está comenzando, tu experiencia y conocimientos es lo que generará mayor valor, ya que podrás demostrar al inversionista concretamente la manera en que el negocio creará flujo positivo de efectivo.

 

Conclusión

 

En resumen, antes de presentar tu idea de negocio a un posible inversionista, es importante tener claro qué cantidad de dinero necesitas para arrancar o continuar tu proyecto, y, por sobre todo, ser cauteloso y preciso con el discurso, demostrando que eres experto en el tema.

 

La presentación no debe ser tediosa ni compleja. Presentar un proyecto de manera breve y acertada, refleja que la persona es confiable y sabe lo que el inversionista quiere.

 

Recuerda ser puntual y no dar muchas vueltas antes de indicar qué necesidades del mercado abordan tu proyecto.

 

Si estás comenzando un negocio y eres sólo tú y tus socios, lo más importante es que tu equipo, por muy pequeño que sea, demuestre ser sólido y confiable, para que el posible inversionista acepte trabajar contigo.

 

Los inversores no quieren ver el mejor escenario, quieren ver los números más realistas posibles, incluidos los obstáculos que se avecinan.

 

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